lunes, 10 de febrero de 2014

Os conviene que Yo me vaya



Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré
Juan 16:7

Amado hermano y amigos todos si existe algo de importancia decisiva para los que desean vivir una vida cristiana en victoria, fructífera y estar preparados para el evento glorioso que se avecina que es el levantamiento de la Iglesia; Es conocer a El Espíritu Santo y su obra regeneradora en todos aquellos que han rendido sus corazones a El Señor.


*OS CONVIENE QUE YO ME VAYA.
Esta declaración de Jesús revelaba para los discípulos la vital importancia de El Espíritu Santo en sus vidas. El Señor les dejaba claro que sin la obra del Espíritu jamás podría vencer, sus esfuerzos humanos serian vanos, la obra del evangelio no tendría frutos sin su presencia. El Señor les declaró que El enviaría la promesa del Espíritu luego de su partida; ellos caminaron con Jesús por tres años y medio, pero ahora llegaría el momento en que todo Dios habitaría dentro de ellos por medio de la persona del Espíritu Santo.
Se acercaba la crucifixión de Cristo, sus corazones se entristecían y se llenaban de la angustia de ver partir a su Señor. Pero Dios no los iba a dejar solos, al contrario una Bendición más grande de la que habían experimentado por aquellos cuarenta y dos meses estaba a la puerta.


*LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO EN LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO
Si comparamos la obra misionera, evangelistica y de discipulado de la Iglesia primitiva y la Iglesia actual; debemos reconocer que estamos a kilómetros de la primera Iglesia. Si El Señor es el mismo y las escrituras son las mismas, porque hemos descendido?
Bueno la diferencia recae en que aquella Iglesia apostólica era dirigida por El Espíritu Santo, todo era dirigido por El Espíritu, los ministerios eran llamado y ordenados por Dios, revelaba los misterios y secretos para moverse de manera poderosa y efectiva. Hoy por hoy la excusa más frecuente que se escucha entre los creyentes es que el mundo está endurecido, que la incredulidad se ha agigantado; pero esto ha sido igual en todas las épocas. El problema lo llevamos somos nosotros que nos hemos modernizado, que hemos cambiado el poder del Espíritu por las estrategias humanas. Ya no se le da espacio a El Espíritu a que hable en la Iglesia. Hemos tratado de resolver todo con nuestra sabiduría humana, y esto ha traído trágicos resultados y esfuerzos infructíferos.
El orden de Dios sigue siendo el mismo; antes de El Señor subir a la diestra del padre dio la orden a los discípulos de id y predicar el evangelio, pero antes de ir y moverse a llevar el mensaje necesitaban recibir poder de lo alto.
Dice la escritura:
Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Hechos 1:8

Hermano este es uno de los puntos flacos de la Iglesia de hoy; usted y yo hemos sido testigos de cómo se ordenan ministerios, gente dando campañas, pastoreando, y haciendo cualquier obra sin tener la llenura del Espíritu Santo. Hermanitos sinceros que aman a Dios se esfuerzan, laboran pero no ven frutos porque están fuera de lo que estipulo El Señor. Apenas se bautizan, o se gradúan de algún instituto Bíblico los ordenan al ministerio; esto es un error. Cristo claramente les dio la orden de no salir a nada sin antes recibir la unción del cielo.


*TODOS LOS CREYENTES DE LA PRIMERA IGLESIA ERAN LLENOS DEL ESPÍRITU SANTO
Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo
1ra a los Corintios 12:13

Esa era el secreto y es el factor decisivo entre una Iglesia poderosa y una Iglesia esquelética; todos eran llenos del Espíritu; no había nadie sin el bautismo, por eso donde llegaban ellos, llegaba el poder de Dios. Hoy es lamentable ver como hay creyentes que descendieron hasta el horror de negar a El Espíritu Santo; negando los dones divinos de la tercera persona de la trinidad. Denominaciones que niegan los milagros, el hablar en lenguas, la profecía, etc. Y que Iglesia es esa entonces? Bueno no vamos a juzgar a nadie, pero Pablo es claro y dice que TODOS ERAN LLENOS DEL ESPÍRITU.


*EL CRECIMIENTO DE LA IGLESIA ES POR LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO
Si comparamos la acción de la Iglesia de hoy, su labor de evangelización en el mundo, con el crecimiento demográfico, con los adelantos de la ciencia moderna, y la proliferación de tantos cultos heréticos, veremos que la Iglesia no está marchando al ritmo acelerado con que todo se mueve en estos días del fin.

¿Podrá la iglesia de Jesucristo hoy día moverse con la premura y con la urgencia que estos días requiere? Si la iglesia de los primeros tiempos pudo hacerlo, creemos que la iglesia de hoy puede hacerlo. La iglesia comenzó con doce apóstoles; luego en el día de Pentecostés ciento veinte fueron llenos del Espíritu Santo; en ese mismo día tres mil almas fueron salvas, un poco más tarde cinco mil hombres fueron convertidos, no solo en Jerusalén, sino que también en Galacia, Macedonia, Acaya y Asia, multitudes eran salvas.

Hablando de este crecimiento, Pablo habló a los Colosenses que el Evangelio llegó a todo el mundo, aquel era un crecimiento continuo, leemos:
Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día
Hechos 16:5.

¿Cuál fue el secreto del crecimiento fenomenal de la iglesia al principio? Existe una razón principalísima: El Espíritu Santo. Sí, el Espíritu Santo, obrando a través de vasos limpios, firmes, rendidos y obedientes. Muchos predicadores eran verdaderamente ungidos por el Espíritu Santo. Vemos a Pedro lleno de la unción del Espíritu Santo predicando un gran sermón en el día de Pentecostés, tres mil almas fueron salvas; vemos a Pedro y a Juan llenos del poder del Espíritu Santo sanando al cojo que se sentaba a la puerta del templo, y cinco mil fueron salvos por este lugar.
Hoy la Iglesia ha tratado de emplear métodos, estrategias y embelecos para atraer a los pecadores; se organizan congresillos, conciertos y todo tipo de entretenimientos mundanos y carnales; al principio esto parece ser efectivo pues muchos hacen profesión de fe; pero al pasar el tiempo es fácil darse cuenta que esto solo fue algo superficial; ya que de aquellos pocos perseveran, y los que se mantienen nunca experimentan un cambio en sus vidas. Hoy las congregaciones no funcionan como los campamentos de discipulado, como los hospitales para los enfermos por la plaga del pecado, no ejercen la labor de instruir a las personas a vivir una vida separada del mundo; sino más bien se han convertido en un almacén de almas para que los hombres que están al frente satisfagan sus egos. Muchos bajan a Egipto en busca de fórmulas de razonamiento humano para llenar los bancos de los templos, que lejos estamos de los días donde la oración, el ayuno y la predicación del evangelio genuino y único era el que derretía el corazón de los impíos mediante el toque del Espíritu Santo.


*EL ESPÍRITU SANTO Y EL MINISTERIO
Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.
Hechos 13:2

Ya lo hemos señalado antes; pero debemos enfatizar en este punto. Es El Señor por medio de la persona de El Espíritu Santo el que llama, capacita, unge y ordena los ministerios. La Iglesia apostólica conocía esto, nadie se movía por su cuenta, El ministerio de más frutos inicio luego de que la Iglesia orara, ayunara y buscara la dirección de Dios. El Señor sigue siendo el mismo y nosotros debemos ser los mismos, Si El Espíritu dirigía la Iglesia, debemos dejar que la dirija hoy. Aunque muchos hombres se han enseñoreado de la grey y han hecho de ellas su negocio; usted no debe caer en este lazo satánico. Los pastores son hombres que Dios levanto para que les enseñe la palabra y los instruya; pero El Señor de la Iglesia es El Espíritu Santo.

*En la Iglesia primitiva aun para servir las mesas había que ser llenos del Espíritu Santo. 
Leemos:
En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución. . Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo
Hechos 6:1-3

Hermano esto es un martillazo al modernismo que han metido en la Iglesia algunos teólogos de potrero. Para el servicio de menos esfuerzo dentro del evangelio hay que estar saturado del poder de arriba. No es por apariencias, por esfuerzo o por decisión humana; es por elección de Dios y llenura del Espíritu. Metámonos en ese orden y veremos los frutos gigantes que Dios desea para nosotros.


*EL PODER DEL ESPÍRITU O LA SABIDURÍA HUMANA?
…Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder
1ra a los Corintios 2:4

Pablo fue el instrumento que Dios escogió para predicar el evangelio a los gentiles. Para nadie es un secreto que su ministerio fue el de más frutos; y aunque fue instruido en la ley judía, un hombre de tanto conocimiento, sabía que aquello no era suficiente para comunicar el evangelio. Y exclamo la declaración que todo predicador debe meterse en el corazón. “con demostración del Espíritu y de poder”. Ese era su secreto, además de la enseñanza, a su ministerio lo acompañaron los prodigios, señales y milagros que Jesús prometió para todo el que creyere al evangelio. Todos los que anhelamos un ministerio de poder y de honra para Dios debemos buscar esto. Y como lo logramos?, bueno el mismo en una ocasión señalo como era su vida. Leemos:
Antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra
2da a los Corintios 6:4-7

Una vida de profunda comunión íntima tendrá resultados públicos para la gloria de Dios y bendición de las almas.


*PEDRO ANTES Y DESPUÉS DE SER LLENO DEL ESPIRITU SANTO
La vida del apóstol Pedro es la indicada para tomar como ejemplo de la enseñanza. Pedro caminó con El Señor por tres años y medio, anduvo para todos lados con Cristo durante su ministerio terrenal; a pesar de eso en ocasiones su conducta desentonaba con lo que Jesús les había enseñado. Rememoremos unas de las escenas para ilustrar la explicación. Leamos:
Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. 
Juan 18:10
Entonces la criada portera dijo a Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: No lo soy.
Juan 18:7
Uno de los siervos del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: ¿No te vi yo en el huerto con él?, Negó Pedro otra vez; y en seguida cantó el gallo.
Juan 18:26-27

Esta era la ocasión cuando El maestro fue arrestado y Pedro hirió a uno de los siervos del sumo sacerdote cuando Jesús le doctrinó y le dio ejemplo de no actuar con violencia; luego mintió al decir que no conocía a El Señor, cuando Cristo le enseñó que la mentira era del diablo; y cerró aquella situación negándolo cuando días antes prometió que daría hasta su vida pero que nunca lo negaría.
Este era un Pedro lleno de debilidades, con defectos; pero luego el seria uno de los ciento veinte que estaría en el aposento alto y que fue investido del Espíritu Santo; y aquel hombre lleno de emociones y reacciones que no van acorde de un creyente, por medio de la obra regeneradora del Espíritu Santo se transformaría en un hombre manso y que fue maestro para la Iglesia en Jerusalén. En dos mensajes que predicó se convirtieron ocho mil almas. Mientras el enseñaba en la casa de Cornelio El Espíritu Santo descendió y lleno a aquellos gentiles. Aquel hombre lleno de dudas llegaría a ser uno de los mártires por la causa del evangelio. Cuenta la tradición que cuando lo iban a crucificar pidió que lo hicieran con la cabeza para debajo, ya que no era digno de morir igual que su maestro.

Vayamos distinguiendo la diferencia entre un hombre lleno del Espíritu y uno que no. Él estuvo por tres años y medio Con Cristo día y noche, escuchando sus enseñanzas, pero no bastaba el conocimiento, necesitaba la llenura del Espíritu.

Es menester que nos ciñamos al patrón apostólico; a medida que la Iglesia crecía, los discípulos comprendieron lo que Jesús quiso explicarles cuando les dijo: “Os conviene que yo me vaya” (Juan 16:7). Aunque Jesús mismo había partido, Dios se hizo presente en cada uno de ellos, logrando que su accionar en el mundo fuera más amplio y poderoso que nunca.

El Espíritu dirigió personalmente cada paso importante de la Iglesia, Envió a Felipe al desierto a encontrarse con el etíope (Hechos 8:29), apartó a los primeros misioneros en Antioquia (Hechos 13:2), organizó el primer gran concilio de la Iglesia (Hechos 15:1-28), Planificó la agenda ministerial de Pablo (Hechos 13:4; 16:6).

La Biblia enseña que El Espíritu Santo no es una difusa niebla ni una fuerza como enseñan algunas sectas de error. La escritura muestra a la tercera persona de la trinidad como alguien que habló, dirigió y movió a los creyentes. El sigue siendo El mismo, volvamos a nuestras raíces, echemos al cesto de la basura nuestros razonamientos humanos, dejémonos dirigir por El y viviremos en victoria y con frutos grandes para Dios.
Aunque muchos se modernicen, aunque las herejías sigan cayendo como plaga, aunque la mundanalidad siga invadiendo el campamento de los creyentes; el llamado para usted y para mi es sed llenos del Espíritu (Efesios 5:18)

Se despide en el amor de El Señor
Tu amigo y Hno. David Criollo

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